Hablemos de Contaminación

Hablemos de la contaminación

Hemos llegado a un punto de nuestra historia en el que la preocupación por el medio ambiente se ha convertido en algo verdaderamente importante. 

La contaminación es un problema histórico. En el neolítico había vertederos y ya son de sobra conocidos proyectos tan importantes como el alcantarillado o acueductos de los romanos. Es curioso cómo Platón y otros autores clásicos ya hablaban de la importancia de la reforestación y utilizaban el término “ecología” en sus escritos. Desde que el hombre empezó a civilizarse la contaminación fue un hecho.

A lo largo de la historia ha habido problemas importantes de polución. La quema de carbón llegó a ser muy preocupante. A mediados del siglo XVII el carbón era el combustible principal en Londres, llegando a ser un verdadero problema el aire que se respiraba. 

La  nube de humo del cielo de Londres afectaba tanto al paisaje que si nos fijamos en las obras de arte de los pintores de la época la veremos siempre presente. 

Pero fue en diciembre de 1952 cuando todo cambió.  Tras un invierno especialmente frío, la desmesurada quema de carbón produjo “La gran niebla” o “La niebla asesina”. Un fenómeno que se llevó por delante la vida de 4.000 personas, en su mayoría ancianos, niños y personas con problemas respiratorios.

Este incidente llevó al gobierno británico a prohibir la utilización del carbón para el uso de la calefacción y se firmó en 1956 en la Clean Air Act. 

Hoy en día Reino Unido es el país que tiene más leyes medioambientales y fue el primero en establecer una ley contra el cambio climático.

La  Comisión Mundial del medio ambiente y del desarrollo  elaboró un informe para la ONU en 1987 (Informe Brundtland) en el que aparecía por primera vez el concepto de desarrollo sostenible, refiriéndose a él como aquel que “satisface las necesidades del presente sin comprometer las necesidades de las futuras generaciones”. Pero no fue hasta La cumbre de la Tierra de 1992 donde se reconoció que la protección del medio ambiente y la administración de los recursos naturales deben integrarse en las cuestiones socioeconómicas de pobreza y subdesarrollo.

Es importante mencionar también el Protocolo de Kioto, que se aprobó en diciembre de 1997 y que compromete a los países industrializados a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a través de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el cambio climático.

La sociedad avanza, el ser humano ha conseguido cosas increíbles, pero ese progreso también va en detrimento del planeta. Los residuos domésticos y la quema de combustibles para uso industrial, calefacción,transporte, actividades industriales, etc han aumentado de forma exponencial.

Comprometernos en conseguir un futuro sostenible tiene que ser un proyecto común, debe ser una obligación. Debemos cuidar la única casa que el universo y la naturaleza nos ha dado la oportunidad de conocer y disfrutar. Es tan bonito y tan valioso lo que nos proporciona nuestro planeta que nosotros deberíamos responder como se merece.

 

 

 

 

 

 

 

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